No podemos exigirles a nuestros chicos que resuelvan sus conflictos en las escuelas sin violencia, si desde el Congreso Nacional el mensaje que llega es de agresiones y faltas de respeto. ✋
Como dirigentes podemos tener diferencias y debatir con pasión, pero el límite es el respeto personal.
Si queremos aulas más sanas, los adultos y los funcionarios tenemos que ser los primeros en demostrarlo.